lunes, 31 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
UN FRAUDE PARA OCULTAR OTRO FRAUDE

Nosotros, el Consejo comunitario de la cuenca del río Curbaradó, elegido mediante Asamblea con la participación de 100% de pobladores negros del Curbaradó, legalmente constituido y registrado ante el Ministerio del Interior bajo la Resolución No. 0289 del 8 de Marzo de 2010….,
ALERTAMOS y DENUNCIAMOS
Primero.- Que el día 5 de Diciembre de 2010, el Concejo comunitario de Curbaradó recibió, por parte de la Comunidad negra de CETINO, información sobre una invasión de familias extrañas al territorio. El día nueve de Diciembre se instauró la querella ante la Inspectora de policía de Carmen del Darién, dadas las dificultades de los términos de la distancia. El día 11 de Diciembre, la inspectora ejecutó la Providencia de lanzamiento de los invasores, en compañía de Codechocó y de la fuerza pública.
Segundo.- Que estas mismas familias mestizas ya expulsadas, desconocidas por la comunidad negra, invadieron nuevamente los territorios colectivos del Consejo Comunitario del Río Curbaradó en la comunidad de Camelia, sector la Cristalina, en compañía de nuevas familias provenientes de diferentes regiones del país.
Es importante señalar que esta comunidad NEGRA de Camelia se encuentra actualmente desplazada en un 90%, debido a la presencia de una Zona Humanitaria compuesta por personas “importadas” por la ONG Justicia y Paz. Una gran cantidad de estas familias negras pretendían retornar con el proyecto de plátano promovido desde el Ministerio de Agricultura, que actualmente está bloqueado para evitar que la población acceda a trabajo y calidad de vida digna.
Esta nueva invasión fue debidamente denunciada y se instauró la respectiva querella ante la inspectora de policía del Carmen del Darién.
Conocemos que la Resolución de Lanzamiento se encuentra expedida, en espera de ser ejecutada.
Tercero.- DENUNCIAMOS las maniobras y argucias ante este nuevo ataque a las comunidades negras, que a diario sufren esta pesadilla, e informamos a los colombianos de bien y a las organizaciones de defensa de los derechos de las comunidades vulnerables, que estos hechos se constituyen en UN PLAN DE ACCIÓN PARA:
A) Evitar el censo SOLICITADO MEDIANTE TUTELA HACE DOS AÑOS POR LOS LIDERES DE LAS COMUNIDADES DE CURBARADÓ, JIGUAMIANDO Y LA LARGA TUMARADÓ, luego ordenado por la Sala de Seguimiento de la Corte Constitucional.
Si este censo se realiza afectaría directamente los intereses de las ONG “humanitarias”, quienes JAMAS han permitido que la población donde intervienen sea censada, ni en el Censo nacional, ni por Acción Social. Debe quedarle claro a las autoridades públicas colombianas que la ONG Justicia y Paz jamás permitirá que se conozca la cifra real de pobladores del territorio, pues sus escritos mienten y engañan a las autoridades nacionales y extranjeras, por negligencia del Estado colombiano, falsificando el número de familias que representan y representando sin poder debidamente otorgado, pues sus zonas humanitarias y de biodiversidad la integran un puñado de personajes importados y no albergan ni un 5% de población negra.
B) CERCENAR NUESTRO TERRITORIO COLECTIVO, siguiendo el objeto expresado en el documento expedido por la ONG Justicia y Paz con fecha de 28 de Diciembre del 2010, suplantando a los reales pobladores de la comunidad de Camelia, para apoderarse de nuestra tierra.
C) AUSPICIAR LA TITULACIÓN DEL TERRITORIO COLECTIVO a familias campesinas invasoras, vinculadas a la estrategia de “recuperadores de tierras”. Esta exigencia de titulación de tierras demuestra que estos invasores no pertenecen al territorio.
D) VIOLENTAR LA AUTONOMÍA DE LA COMUNIDAD NEGRA DEBIDAMENTE REPRESENTADA EN SU CONSEJO COMUNITARIO Y USURPAR LA GOBERNABILIDAD DEL TERRITORIO COLECTIVO, DECIDIENDO ADELANTAR PROYECTOS DE REFORESTACIÓN sin el consentimiento de la comunidad negra del Curbarádo.
Con profundo dolor e indignación.
Consejo comunitario del Rio Curbarádo
Hipocresía
Hipocresía, hipocresía “humanitaria”, en las cortes de in-Justicia y en las guayaberas de las pasadas elecciones presidenciales, izquierdas que persiguen sin tapujos a Héroes y estimulan las gestiones del terrorismo (Acaso no es hipocresía y descaro que los tipos que se tomaron el palacio de justicia el 6 de Noviembre de 1985 hayan sido constituyentes en 1991? Que algunos de ellos estén gozando de la gestión política en Nariño, que se hayan presentado en las elecciones presidenciales, y como si fuera poco, que el responsable de liberar el Palacio esté preso en este momento? )
No es hipocresía acaso, que mientras el partido verde ondeaba la bandera del respeto a la vida, declaren en voz baja que las mujeres tienen derecho a abortar?
Interrogantes que se debería responder todo Colombiano responsable y preocupado por el futuro de su nación, la cual hoy en día está en manos del descaro de la izquierda soterrada y solapada, declarada como la mejor amiga de la gestión Bolivariana de Chávez con vicepresidencias de los vestigios de la UP .
Hipocresía como la de Noam Chomsky, fiel defensor de la izquierda mundial, al definir la palabra que describe mejor toda gestión de izquierda: HIPOCRESÍA.
T.Rosenthal.
MVN-MEDELLIN-COLOMBIA
viernes, 17 de diciembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
PEDOFILIA CONSTITUCIONAL, NOS ESCONDE QUE VIOLADORES Y SÁDICOS SON HOMOSEXUALES.

Llevamos ya un buen tiempo soportando el trasnochado discurso de la diversidad sexual, la tolerancia sexual y demás frases retóricas utilizadas por cualquier cantidad de colectivos LGBT, el lobby de iniciativa homosexual, que conquisto derechos legales de pensión para parejas del mismo sexo, caso controvertido e impuesto contra los principios básicos morales de la sociedad familiar colombiana, un lobby que no termina ahí, ya que cada día en la radio, televisión y de mas medios escuchamos a “intelectuales de izquierda” y homosexuales consumados, quejándose y exigiendo todo tipo de derechos incluido el matrimonio y la adopción.
Eso si, ellos siempre son las victimas, tanto así que actualmente quieren entrar en la “ley de victimas” exigiendo indemnización!!!!!!! Por maltratos, torturas psicológicas y demás frases clásicas del lloriqueo izquierdista,
http://www.lavozdegalicia.es/mundo/2010/11/07/00031289087857598142103.htm
jueves, 23 de septiembre de 2010
LOS FALSOS POSITIVOS DEL POLO "DEMOCRÁTICO"





viernes, 17 de septiembre de 2010
Apropósito de Toxinas, Rene Guarin

“Sí, yo fui guerrillero del M-19 durante cuatro años. Después de la desaparición de mi hermana Cristina del Pilar Guarín en el Palacio de Justicia, viendo el dolor de mis padres y el rechazo de las autoridades a su desesperada búsqueda, me sentí afrentado por el Estado y contacté a un enlace del M-19 en la Universidad Nacional, donde yo estudiaba Ingeniería de Sistemas. A principios de abril de 1986, a los 22 años de edad, acepté ser auxiliar de las fuerzas especiales de este grupo guerrillero”.
Con estas palabras, René Guarín Cortés, defensor y vocero de los familiares de los desaparecidos en el holocausto del Palacio de Justicia, admitió las informaciones radiales que dieron cuenta de su pasado en la organización insurgente. Pero precisó que esa condición no lo inhabilita para seguir buscando a su hermana, ni justifica las amenazas contra su vida, ni convierte a las once personas cuyo rastro se perdió en noviembre de 1985 en más o menos desaparecidas.
En diálogo con El Espectador, Guarín admitió que después de cumplir sus primeras tareas guardando armas y documentos en su casa del barrio La Esmeralda, a espaldas de sus padres José y Elsa, que seguían inútilmente empecinados en tocar puertas oficiales para dar con el paradero de su hija, participó en su primera operación insurgente. Un asalto bancario al que siguió el robo de un vehículo. Según él, fueron dos años apoyando a las Fuerzas Especiales.
No obstante, el viernes 27 de mayo de 1988 cayó preso. “Ese día, un grupo de las fuerzas especiales secuestró al publicista Jorge Valencia Ángel y cerca de Cafam de La Floresta fue cambiado de vehículo. Yo manejaba ese campero Suzuki y cuando avanzábamos cerca del municipio de Facatativá apareció un retén de la Policía. Intenté reversar y en la maniobra nos fuimos a una zanja. Entonces se armó la balacera. Un compañero murió, el secuestrado fue liberado y yo capturado con una guerrillera”.
A pesar de que se le aplicó el Estatuto para la Defensa de la Democracia, sólo estuvo preso hasta el 29 de diciembre de 1988 y quedó libre por vencimiento de términos. De inmediato, según él, asumió que no tenía otra opción que coger hacia el monte. En febrero de 1989 se enroló a un frente en el sur de Santander y en esa zona permaneció hasta diciembre de ese año, cuando el M-19 fue indultado y se trasladó a Santodomingo (Cauca) para la desmovilización.
“La lista de desmovilizados era alfabética y yo quedé incluido después de Carlos Ramón González y Vera Grabe. Viví en una Casa de Paz en Bucaramanga y volví en 1992 a Bogotá, a la casa de mis padres, que nunca me reprocharon y sólo me pusieron una condición: graduarme de ingeniero. Lo hice en 1993, dos meses después de que mi padre fue notificado por el Tribunal de Cundinamarca de que el Estado había sido condenado por la desaparición de mi hermana”.
Un año después el Consejo de Estado confirmó la decisión. “Para mi padre no fue una victoria, fue apenas un aliciente para seguir en su búsqueda. Yo seguí en la mía. Me casé, llegaron mis dos hijos, estudié un posgrado, gané por concurso un cargo en Bancoldex y después del 19 de febrero de 2001, en que murió mi padre, recogí su tradición de acudir a la misa de cada 6 de noviembre y marchar pidiendo justicia en la Plaza de Bolívar. Algo me decía que debía hacer un esfuerzo más”.
En 2005, algo extraño sucedió. “Los medios de comunicación revivieron el tema, la sociedad se sensibilizó y la Fiscalía reabrió el caso de los desaparecidos. En agosto de 2006, cuando fue vinculado al caso el coronel (r) Edilberto Sánchez Rubiano, comprendí que mi momento había llegado. Como lo hizo mi padre durante 16 años, decidí que debía reclamar justicia. Y es lo que hago. Fui guerrillero, no lo niego. Pero me desmovilicé en un proceso de paz y he cumplido”.
El pasado jueves, después de hablar con W Radio y aceptar que los informes de la periodista Claudia Morales sobre su pasado son ciertos, René Guarín reunió a sus dos hijos de 14 y 12 años para contarles su historia. Empezó recordándoles que en 1985 su abuelo era un disciplinado tipógrafo y que su hermana menor y educadora, Cristina, llevaba 36 días trabajando en el Palacio de Justicia cuando inició la tragedia. Y después les contó lo que hoy el país conoce y él asume: “Fui guerrillero, pero eso no me impide seguir buscando a mi hermana”.
